domingo, 30 de enero de 2011

Envidia.

Tiene envidia. Envidia, que es miedo a que no le pase nunca lo que te pasa a ti.

Tiene envidia cuando te ve ahí, en medio del bar, rodeada de cientos de personas mientras que en tu cabeza todas dan igual, sólo importa una.

Y sabe, además, que, muy lejos, puede que ÉL también esté pensando en ti.

martes, 28 de diciembre de 2010

Aférrate a ella como un cabrón.

¿sabes lo que haces?
Te pasas la vida entera intentando aparentar, intentando ser algo que no eres. Todo lo que quieres conseguir se reduce a una persona. Y resulta ridículo buscar a una persona que no sabes cómo es.

No te das cuenta de que sólo tienes que estar en el sitio adecuado, en el momento adecuado. Que sólo tienes que dejarte llevar...Y entiende que lo importante no es buscarla, lo importante es no dejarla escapar cuando ya la has encontrado.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Te pareces bastante a Satán.

 
Una persona lista se diferencia por eso. Porque distingue a las personas que sí que quiere tener a su lado y a las que no.

Una persona lista se queda con aquellas que sí, con esas que dibujan buenas intenciones, esas que no se creen ni por encima ni por debajo, esas que intentan hacerlo más fácil, que regalan sonrisas sin pedir nada a cambio, que te hacen sentir bien contigo mismo, que te valoran...

Y, a esas que lo hacen difícil, que hablan para despreciar, que te hacen sentir pequeño, ridículo...que siempre dicen mal y nunca bien, que no ayudan, que quitan ilusiones, que no dan nunca la mano, que marcan distancias, que convierten en infiernos paraísos...a esas? las echa fuera, las manda lejos. Y no duda ni un instante. No pierde el tiempo.

En la vida todos buscamos una cosa. La felicidad. Que nunca se te olvide eso. Todas aquellas personas que te alejen de ella, no valen la pena.

Y no, no hay por qué aguantar.
Que la vida es para vivirla

martes, 9 de noviembre de 2010

Sweet.

Que cuando me mira me desarma. Que me sube alto, entre las nubes, que puedo tocar el cielo si quiero...

lunes, 2 de agosto de 2010

Menos cabeza, más corazón.

 
Que no pasa nada si llegas seis horas tarde y entras a casa de puntillas, si te roban la chaqueta y tu robas otra para compensar y no pasar frío, si corres detrás del último bus y no para, si te fías de un extraño, si quieres demasiado, si resbalas en la fuente y vas chorreando agua por los bares...

Intenta no pensar y, por favor, vive!

domingo, 16 de mayo de 2010

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Podría escribir sobre mil cosas.

Sobre nosotras y un qué está pasando, dónde están esas Seis.

Podría escribirle a ÉL. Decirle que ni yo sé, que me cuesta no verle en cada lugar y que aún le busco. Aunque nos duela, aunque no sea justo...

Podría decirles a ellos que estoy perdida, que la pequeña no es tan pequeña, que quiere irse y soltarse, pero que tiene miedo de necesitar que la arropen para poder dormir.

Escribiría a Antígona, le diría que me gusta mirarla, que me gusta que la miren, que me gusta decir que es en mi casa donde sueña.

A él, le diría que en Cantabría le veía, que echo de menos al 11.

Para ella escribiría un IN. Esta vez, de INVENCIBLE. Que tiene un corazón que ya ni entiendo. Y que sin ella, yo, simplemente, no.

Escribiría que Gracias. Que quiero un nuevo balón, y una nueva ilusión. Que quiero un futuro, un sitio donde pisar sobre seguro, una BUENA decisión..


Podría escribir mil cosas; pero no. Siempre me quedo contigo, porque a tu lado todo es insignificante, ridículo, casi insultante. Me descolocas. Al mirarte todo lo demás se hace pequeño. Y sé que nunca podré entender cómo sonríes. Cómo te levantas todos las mañanas de la cama. Cómo tienes fuerzas para escribirme mensajes de tiza. Eres lo primero, aunque no quieras, aunque te escondas. Duele, duele mucho. Ella no va a volver, pero de ti nunca se ha ido.

Verte llorar y llorar es lo mismo. Las lágrimas me salen sin querer. Y si no sabes como salir de esta, como seguir sin pararte en el camino, grítanoslo, que hay varias que nos paramos contigo.

domingo, 9 de mayo de 2010

Errores.

Equivócate. Equivócate una y mil veces. Anda por el camino que no te lleva donde quieres llegar. Corre por ese camino. Pero corre sintiendo, sintiendo siempre. Y ya te darás cuenta de que por ahí no vas a ninguna parte. Y cuando lo hagas, no pierdas ni un minuto. Párate. No hace falta que desandes lo andado. No te arrepientas. No tienes que borrar nada. No quieres borrar nada. Tira la goma y no uses lapiz. Escribe tu vida, y escríbela con tinta, bien fuerte, que nada ni nadie la pueda borrar.