Podría escribir sobre mil cosas.
Sobre nosotras y un qué está pasando, dónde están esas Seis.
Podría escribirle a ÉL. Decirle que ni yo sé, que me cuesta no verle en cada lugar y que aún le busco. Aunque nos duela, aunque no sea justo...
Podría decirles a ellos que estoy perdida, que la pequeña no es tan pequeña, que quiere irse y soltarse, pero que tiene miedo de necesitar que la arropen para poder dormir.
Escribiría a Antígona, le diría que me gusta mirarla, que me gusta que la miren, que me gusta decir que es en mi casa donde sueña.
A él, le diría que en Cantabría le veía, que echo de menos al 11.
Para ella escribiría un IN. Esta vez, de INVENCIBLE. Que tiene un corazón que ya ni entiendo. Y que sin ella, yo, simplemente, no.
Escribiría que Gracias. Que quiero un nuevo balón, y una nueva ilusión. Que quiero un futuro, un sitio donde pisar sobre seguro, una BUENA decisión..
Podría escribir mil cosas; pero no. Siempre me quedo contigo, porque a tu lado todo es insignificante, ridículo, casi insultante. Me descolocas. Al mirarte todo lo demás se hace pequeño. Y sé que nunca podré entender cómo sonríes. Cómo te levantas todos las mañanas de la cama. Cómo tienes fuerzas para escribirme mensajes de tiza. Eres lo primero, aunque no quieras, aunque te escondas. Duele, duele mucho. Ella no va a volver, pero de ti nunca se ha ido.
Verte llorar y llorar es lo mismo. Las lágrimas me salen sin querer. Y si no sabes como salir de esta, como seguir sin pararte en el camino, grítanoslo, que hay varias que nos paramos contigo.
Sobre nosotras y un qué está pasando, dónde están esas Seis.
Podría escribirle a ÉL. Decirle que ni yo sé, que me cuesta no verle en cada lugar y que aún le busco. Aunque nos duela, aunque no sea justo...
Podría decirles a ellos que estoy perdida, que la pequeña no es tan pequeña, que quiere irse y soltarse, pero que tiene miedo de necesitar que la arropen para poder dormir.
Escribiría a Antígona, le diría que me gusta mirarla, que me gusta que la miren, que me gusta decir que es en mi casa donde sueña.
A él, le diría que en Cantabría le veía, que echo de menos al 11.
Para ella escribiría un IN. Esta vez, de INVENCIBLE. Que tiene un corazón que ya ni entiendo. Y que sin ella, yo, simplemente, no.
Escribiría que Gracias. Que quiero un nuevo balón, y una nueva ilusión. Que quiero un futuro, un sitio donde pisar sobre seguro, una BUENA decisión..
Podría escribir mil cosas; pero no. Siempre me quedo contigo, porque a tu lado todo es insignificante, ridículo, casi insultante. Me descolocas. Al mirarte todo lo demás se hace pequeño. Y sé que nunca podré entender cómo sonríes. Cómo te levantas todos las mañanas de la cama. Cómo tienes fuerzas para escribirme mensajes de tiza. Eres lo primero, aunque no quieras, aunque te escondas. Duele, duele mucho. Ella no va a volver, pero de ti nunca se ha ido.
Verte llorar y llorar es lo mismo. Las lágrimas me salen sin querer. Y si no sabes como salir de esta, como seguir sin pararte en el camino, grítanoslo, que hay varias que nos paramos contigo.